El Gran Premio de Canadá de Fórmula 1 rara vez decepciona. El circuito Gilles Villeneuve tiene algo especial, con los muros cerca (como el legendario Muro de los Campeones), pequeñas escapatorias y un clima que puede convertir una carrera normal en un caos absoluto en cuestión de minutos. Es por todo eso que Montreal ha dejado algunas de las carreras más recordadas de la Fórmula 1 moderna. Estas son tres que destacamos desde Prime Casino.
1991: Mansell perdió una carrera que tenía en la mano
Nigel Mansell tenía ganado el Gran Premio de Canadá de 1991. El piloto británico lideraba cómodamente con el Williams en la última vuelta y la carrera estaba completamente controlada. Había dominado todo el fin de semana y nadie parecía capaz de discutirle la victoria.
Pero en Montreal nunca conviene dar nada por cerrado antes de tiempo. A pocos metros del final, Mansell empezó a celebrar demasiado pronto. Bajó el ritmo, saludó al público… y el coche se paró. Todavía hoy sigue habiendo debate sobre si fue un fallo mecánico provocado por bajar muchas revoluciones o simplemente una cadena de errores en la gestión del final de carrera.
El resultado fue de lo más sorprendente. Nelson Piquet, que era segundo muy lejos del liderato, terminó ganando la carrera, siendo una de las carreras más recordadas de la época.
1995: Jean Alesi ganó con el Ferrari de Gilles Villeneuve
Pocas victorias han sido tan celebradas en Fórmula 1 como la de Jean Alesi en Canadá 1995. Hasta aquel día, el francés acumulaba muchos años siendo uno de los pilotos más queridos del paddock, pero sin fortuna a la hora de ganar carreras. El galo era un piloto valiente, agresivo y con talento, pero no ganaba nunca.
Fue finalmente en Montreal cuando todo salió bien. Alesi heredó el liderato tras los problemas de Michael Schumacher y consiguió aguantar hasta el final con un Ferrari que no era el mejor coche de la parrilla.
La coincidencia hizo todavía más especial el momento, y es que aquella temporada pilotaba el Ferrari número 27, el mismo dorsal asociado históricamente a Gilles Villeneuve, ídolo local. Fue su única victoria en Fórmula 1 y llegó de una forma de lo más simbólica.
2011: Una carrera de lo más caótica
El GP de Canadá de 2011 sigue apareciendo en casi cualquier lista de mejores carreras de Fórmula 1. Tuvo de todo desde el principio al final, por lo que la diversión y el entretenimiento para los espectadores estuvieron a la orden del día.
La prueba duró más de cuatro horas por culpa de la lluvia, tuvo múltiples accidentes, varios coches de seguridad y una bandera roja muy larga. Pero lo más increíble fue lo de Jenson Button, ganador de la carrera contra todo pronóstico. Es, hasta el momento, la carrera de mayor duración de toda la historia de la principal competición de automovilismo del mundo.
Durante la prueba, el piloto inglés de McLaren-Mercedes chocó con su compañero Lewis Hamilton, tuvo un pinchazo, recibió una sanción y llegó hasta caer hasta la última posición. Pero sobrevivió al caos y, mientras otros cometían errores con el asfalto tan cambiante, Button fue encontrando ritmo poco a poco hasta llegar a Sebastian Vettel en la última vuelta, acertando también en los momentos de cambio de neumáticos. El alemán lideraba cómodamente hasta que cometió un pequeño error en una pista todavía húmeda y el inglés conseguía una de las victorias que seguro recuerda con más cariño.






